03 enero 2016

Atlas, el robot humanoide hecho para el marketing

Es un robot humanoide para el marketing. La especialidad de Atlas, como lo bautizaron sus creadores, es saludar y dar la bienvenida a los visitantes que llegan a un determinado lugar, según lo configuren las personas que lo utilicen.
La empresa que desarrolló este prototipo es I2C Electronics -con sede en Cochabamba- y sus impulsores son ingenieros electrónicos titulados de la Universidad Mayor de San Simón de esa ciudad.
Cuando Alexander Seko Sempértegui, de 30 años, decidió emprender el proyecto, lo hizo con el afán de desarrollar aparatos electrónicos de este tipo para empresas o instituciones. Es decir, su área de acción es el desarrollo e implementación de proyectos en electrónica.
"Este prototipo está desarrollado más que todo para marketing. Se lo puede poner en una tienda o en un bar a la entrada, de manera que reconozca a las personas y les dé la bienvenida, esa es la función principal de este robot”, afirma Seko, que junto a Saúl Fuentes optaron por "darle vida” a un proyecto personal.
Se erige sobre un pedestal metálico hasta llegar al metro sesenta de estatura. De cintura para arriba tiene la forma de un busto humano sin piel, que pareciera estar abierto. Sus entrañas son un montón de circuitos interconectados. Atlas se lee sobre un motor de impresora antigua al centro de lo que sería el pecho.
Al observar el sitio donde debieran estar sus extremidades superiores da la impresión de estar ante una réplica moderna, de ojos rojizos y robotizada de la Venus de Milo; apenas tiene unos centímetros de brazos hechos con tubos tipo acordeón como de cable de aspiradora.
La mayoría de sus piezas son partes recicladas. "Los motores del prototipo y toda su estructura los hicimos con este material. Queremos incentivar a los jóvenes a que no boten sus computadoras ni impresoras”, explica Seko.
Este modelo tiene sensores y módulos de reproducción de audio y voz. Además, cuenta con un sistema de control de giro. La fuente de energía es de una impresora vieja que aún funcionaba.
Seko cuenta que el diseño de la cara -digno de una de las películas de Terminator- la elaboraron con una impresora 3D. "Había un diseño en internet que lo hemos ido mejorando porque esos diseños son muy cuadrados. Lo hemos ido redondeando para que parezca una cara de verdad”, comenta.
La concepción de este prototipo les valió a Seko y a Fuentes de mostrar su creación en la Feria de Robótica, organizada por el Instituto Tecnológico Infocal, el pasado 28 de noviembre de 2015 en la Cámara de Industria de Cochabamba.
¿Cómo funciona?
El cliente -según un manual adjunto que elabora en la actualidad esta empresa- podrá grabar cualquier mensaje que desee, el cual Atlas reproducirá. Ello, mediante un pulsador que al presionarlo graba las palabras de las personas y les da el tono requerido.
Una vez grabado el registro sólo bastará que una persona se aproxime al negocio para que este humanoide entre en acción.
"Tiene un sensor de ultrasonido, el cual detecta a la persona y permite su reconocimiento, da la señal para que la salude, previa grabación del audio que deseemos en el módulo de sonido. Las expresiones o frases están de acuerdo a lo que el cliente pida. El cliente, según el manual, puede poner lo que ellos quieran. En el teleférico, por ejemplo, se puede colocar robots que den la bienvenida a La Paz”, manifiesta el especialista Seko.



Punto de vista
Willmar Pimentel
Bolivia Tech Hub
"Hay que trabajar en la estética”
Hay que ver más allá de un modelo o el banner en un estand de feria. Es obviamente algo atractivo si es un robot, pero es necesario trabajar en modelos amigables y que generen atención del usuario. El reciclaje y demás detalles cuentan para proyectos de feria o concursos académicos.
Pero si vamos a trabajar con marketing, ingresan otras variables relacionadas a interacción con las personas, ya sea por gestos, imágenes o comandos de voz, aunque lo último es más complicado por el tipo de tecnología que debe trabajarse.
Hay que promover ideas que sean novedosas y que ayuden a vender un producto sin necesidad de explotar sexualmente a mujeres u hombres.
Los segmentos de jóvenes o de niños siempre se sentirán atraídos por ingenios de ese estilo de imagen. Se valora lo reciclado, pero hay que trabajar en la estética y medios complementarios para enviar el mensaje al público y cumpla su objetivo: vender.

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