04 marzo 2017

Los riesgos de la nueva tecnología




Las nuevas tecnologías siempre han seducido al ser humano. Le han atraído pero, también, le han generado dudas e intertidumbres. Miedos por su futuro, por la destrucción de la zona de confort a la que estaban acostumbrados. Todo progreso conlleva un cambio. Y, quizás, es relativamente sencillo apostillar que cada salto gracias a los avances tecnológicos supone un salto adelante en la sociedad, aunque en muchas ocasiones despierta ciertas confrontaciones. Lo que aparenta como beneficios también está lleno de riesgos.

La robótica, la Inteligencia Artificial, la biotecnología o los preceptos que hacen posible la tecnología "blockchain" -aplicada a la moneda virtual Bitcoin- son algunos de los espacios que se han puesto bajo la lupa de aquellos que dudan sobre sus aportaciones a la economía y la sociedad. El Informe sobre los Riesgos Mundiales 2017 presentado en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos (Suiza), en el mes de enero, destaca 12 áreas claves de innovación y sus riesgos.

La medida en que los beneficios se maximicen y los riesgos se vean mitigados dependerán de la calidad de las reglas, las leyes, las normas, los estándares impuestos, de las propias instituciones y también de otros mecanismos que configuran el desarrollo y despliegue de cada tecnología en particular.

Las conclusiones del informe se basan, en gran medida, en opiniones de expertos de diversos sectores tanto líderes empresariales, gubernamentales, académicos y ONG. Aunque en muchos casos la innovación y tecnologías que se están desarrollando en estos momentos o bien están ya presentes en las industrias, o se están todavía ensayando para su salto a la sociedad, aportarán más beneficios que peligros.

Este tsunami de innovación tecnológica seguirá cambiando profundamente nuestra manera de vivir y trabajar, y cómo funcionan nuestras sociedades. En lo que hoy se llama la Cuarta Revolución Industrial, convergerán las tecnologías que alcanzan su mayoría de edad, como la robótica, la nanotecnología, la realidad virtual, la impresión 3D, la Internet de las Cosas, la inteligencia artificial y la biología avanzada. Y a medida que se las siga desarrollando y adoptando ampliamente, producirán cambios radicales en todas las disciplinas, sectores y economías, y en la manera como las personas, las compañías y las sociedades producen, distribuyen, consumen y desechan los bienes y servicios.

La sociedad no sigue el ritmo del cambio tecnológico. De las 12 tecnologías emergentes analizadas en el informe, los expertos han detectado que la inteligencia artificial y la robótica tienen el mayor potencial para ofrecer beneficios, pero también para provocar efectos negativos, por lo que se hace imprescindible una mejor regulación al respecto.

Inteligencia artificial

Ésta es una era en la que muchas de las acciones y decisiones diarias están definidas por la evolución exponencial de la tecnología, la robótica y la inteligencia artificial que han recorrido un largo camino en poco tiempo. Desde el debut del primer robot digital y programable en 1961, los robots comerciales e industriales son ampliamente utilizados para eliminar tareas repetitivas y facilitar nuestras vidas. Los robots pueden realizar operaciones quirúrgicas, construir coches, mover existencias en almacenes, verificar su hotel y le sirven bebidas. Pueden hacerlo de manera rápida y eficiente.

El informe destaca que algunas emergentes tecnologías como la Inteligencia Artificial y la robótica tendrá un impacto dramático y traerá, incluso, consecuencias negativas en determinados casos. Entre las principales preocupaciones se encuentran la eliminación, a raíz de la introducción y extensión de procesos industriales más informatizados y robotizados, de millones de empleos.

Ya existe una importante robotización en las industrias, sobre todo en las empresas de mayor tamaño, pero todo apunta a que irá a más en el futuro. Ésta es, desde hace varios años, una de las principales dudas. Afectará (y ya está afectando) al mundo del transporte, la atención al cliente, las cadenas de montaje. "En un mundo donde las máquinas están impulsadas por Inteligencia Artificial, ¿cómo nos aseguramos de que las decisiones que toman sean éticas?", reflexionan los expertos en el informe.

El impacto que tendrá en la sociedad el uso de robots ha generado opiniones bien distintas. Una parte de los expertos considera que las máquinas acapararán la mayoría de los trabajos y no sólo los manuales; mientras que la otra mitad cree que los robots ayudarán a crear más empleos de los que quitará.

Pero el ritmo en el que se logran los avances en la tecnología también crea nuevos riesgos, mismos que se pueden que se pueden incrementar en un contexto de tensiones geopolíticas, nacionalismo exacerbado, y desestabilidad social.

Según un nuevo estudio del McKinsey Global Institute, la inteligencia artificial y la robótica avanzan y amenazan a 1,1 millones de trabajadores en el mundo, pero el ritmo de la automatización no podrá sustituir a los empleados tan rápido como auguran los pronósticos. La nueva tecnología se implantará a medio plazo. En concreto, la mitad de las actividades laborales de la actualidad podrían ser automatizadas para 2055, según los investigadores.

La Unión Europea ha realizado varias propuestas para regular a los robots. Quiere que paguen impuestos y se atengan a las leyes de la robótica, entre otras cosas.

Coche autónomo

La carrera por liderar el coche autónomo que incorpore sistemas de autoconducción enfrenta a gigantes provenientes de la esfera de la tecnología con los veteranos fabricantes de vehículos. La tecnología aún no está lo suficientemente preparada, pero las previsiones son optimistas: para 2025 habrá un parque automovilístico de estos sistemas cercano al 40 por ciento.

Desde Davos reflexionan, sin embargo, acerca del comportamiento del mismo. "Si un automóvil tiene la opción de estrellarse contra una persona que está cruzando la calle o chocar contra una pared dañando, o posiblemente matando, a sus pasajeros, ¿cómo puede tomar esa decisión en una fracción de segundo, que incluso los humanos se cuestionarían?", señalan. Pese a todo, reconocen que esta tecnología tiene un beneficio: la autoconducción podría reducir el 90 por ciento de las aproximadamente 1,3 millones de muertes que se producen en las carreteras cada año.

Biotecnología: dilemas éticos

Otra área de la innovación que ha puesto el foco es la biotecnología, con la que es posible modificar los organismos vivos para usos que van desde los medicinales, agrícolas o industriales. También -denuncian- puede traer un enorme beneficio, pero se puede considerar de alto riesgo. "Esta tecnología aportaría al mundo más alimentos para comer, por ejemplo, y resolver muchos problemas relacionados con la salud, pero contiene muchos dilemas éticos, como en caso de alterar genéticamente plantas o animales y conducir a problemas que hasta ahora no hemos previsto", sugieren.

Informática cuántica

Las nuevas tecnologías de informática cuántica también se han puesto en el ojo del huracán como de alto riesgo, al considerarse como capaces de alterar drásticamente las vidas de millones de personas. "El tiempo que tardan los científicos en realizar una valiosa investigación médica, que depende de enormes cantidades de datos, podría reducirse considerablemente, lo que conduce a avances más rápidos en este campo. Sin embargo, podría desencadenar comportamientos nuevos e imprevistos en los sistemas informáticos", destacan.

Internet de las Cosas

Otra emergente tecnología que se está abriendo paso es el concepto de "Internet de las Cosas", que plantea que los aparatos electrónicos muten en nuevas formas y hablen entre ellos gracias a conectarse a Internet. Esto se ve -según el informe- como una "proliferación y omnipresencia de sensores vinculados", aunque son conscientes que está diseñada para ayudar y facilitar las vidas de las personas.

Y ponen ejemplos: se puede encender la calefacción antes de llegar a casa, con lo que se puede ahorrar energía y dinero; monitorizar la vivienda en tiempo real, con lo que se puede asegurar el residente de que su entorno es seguro; controlar la caldera a través de conexiones WiFi, con lo que ayuda a ganar tiempo. "Pero también podríamos estar dando a los ciberdelincuentes una ventana a nuestro mundo, a nuestras identidades y a nuestras cuentas bancarias. Cómo mantener esas conexiones seguras es el mayor desafío en este tipo de tecnología", sostienen.

El 2016 fue escenario de ciberataques de alto perfil, con objetivos que fueron desde la interrupción de la infraestructura crítica hasta incidir en las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Estos hechos aumentaron la atención en torno a la necesidad de medidas más estrictas de seguridad y gobernanza en el dominio público.



LEYES ROBÓTICA

La Inteligencia Artificial implantada en robots amenaza con hacerse omnipresente en la sociedad. Por eso, la Unión Europea se ha puesto manos a la obra para regular y controlar su utilización. A través del Parlamento Europeo se ha elaborado seis leyes de la robótica para regular su interacción con los ciudadanos y empresas de la UE.

El marco legal deberá ser debatido aún por la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la Unión. Es allí donde se decidirá si regular o no a los robots para que causen los mínimos desajustes posibles en su proceso de implantación en la sociedad.

• Todo robot deberá tener un interruptor de emergencia

• Ningún robot podrá hacer daño a un humano

• Prohibido crear vínculos emocionales con ellos

• Seguro obligatorio para los de mayor tamaño

• Los robots tendrán derechos y obligaciones

• Deberán pagar impuestos

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