23 mayo 2016

Cirugía robótica autónoma en tejidos blandos

Investigadores muestran por vez primera que un robot autónomo supervisado puede llevar a cabo con éxito una operación quirúrgica de tejidos blandos. El robot superó en destreza a cirujanos expertos y a técnicas quirúrgicas actuales asistidas por robots en una operación de intestino en cerdos.



Según los partidarios de la cirugía robótica, haciendo que el éxito de una intervención quirúrgica dependa menos del factor humano gracias a un protagonismo mayor de los robots autónomos, se podría potencialmente lograr una reducción importante de las complicaciones quirúrgicas y una amplia mejora en la seguridad y la eficacia de la cirugía de tejidos blandos.



Las operaciones con ayuda robótica dependen actualmente del cirujano que controla manualmente muchas de sus acciones, y los resultados pueden variar dependiendo del grado de entrenamiento y la experiencia de cada cirujano. Se han invertido grandes esfuerzos y logrado avances notables en la automatización segura de operaciones de cirugía en tejidos duros, como el corte de huesos, pero conseguir lo mismo para los tejidos blandos, ha resultado ser bastante más complicado, ya que estos son maleables y móviles, y por tanto, más impredecibles.



El equipo de Simon Leonard, un experto en ciencias de la computación en la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, diseñó y programó el robot STAR (Smart Tissue Autonomous Robot) para llevar a cabo tareas quirúrgicas complejas. Equipado con un brazo robótico e instrumentos quirúrgicos, el STAR combina tecnologías de visualización inteligentes y marcadores fluorescentes para moverse con destreza por el tejido blando y adaptarse a sus complejidades.



Los investigadores probaron su robot compitiendo con operaciones manuales hechas por cirujanos expertos, laparoscopia y cirugía con ayuda robótica mediante el Sistema Quirúrgico Da Vinci. Bajo supervisión, el STAR demostró ser superior a todos los métodos a la hora de hacer suturas y reconectar segmentos de intestino en cerdos. Los animales sobrevivieron a la operación, y no sufrieron complicaciones.



Los investigadores sostienen que, con un mayor desarrollo, la cirugía robótica autónoma podría algún día eliminar el error humano en los quirófanos, y hacer menos aparatosas las heridas quirúrgicas en pacientes a los que les operen el intestino, les eliminen un tumor o pasen por otros tipos de cirugía de tejidos blandos.

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