20 febrero 2016

Robot cucaracha

La habilidad de las cucarachas para deslizarse por las grietas más estrechas inspiró a científicos de Estados Unidos para diseñar un robot con el mismo exoesqueleto que le permitirá introducirse entre los escombros y detectar la existencia de supervivientes.

Tras años de estudiar la morfología de los insectos para aplicarla a la robótica, la Universidad de Berkeley, en California (EEUU), presentó un prototipo que podría facilitar las tareas de rescate tras grandes catástrofes, según publica la revista Proceedings of The National Academy of Sciences (PNAS).

"En el caso de un terremoto, los servicios de emergencia deben saber si una zona de escombros es estable y segura, pero el reto es que la mayoría de los robots no puede penetrar en los escombros", explicó el profesor de biología integral Robert Full.

"Pero si hay un montón de grietas y orificios de ventilación y conductos, se pueden imaginar que basta con tirar un enjambre de estos robots para localizar supervivientes y puntos de entrada seguros para que accedan los servicios de emergencia", añadió Full.

Pero no solo terremotos, los investigadores esperan que también en caso de tornados o explosiones el robot en forma de cucaracha será capaz de localizar cuerpos.

Inspirándose en las técnicas de las cucarachas, los investigadores idearon un pequeño robot -llamado CRAM (robot compresivo con mecanismos articulados, por su sigla en inglés)-, que es simple y barato, que cabe en la palma de una mano. Se encontrará en el mercado a un bajo precio aún sin especificar, ya que su diseño es "simple", según su creador, Kaushik Jayaram.

El aparato puede desplegar sus patas cuando es aplastado y protegerlas con una capa de plástico tan sólida y lisa como las alas que recubren la espalda de las cucarachas.

"Lo impresionante en la cucarachas es la capacidad de correr tan rápidamente en un espacio de sólo 0,8 centímetros como en otro de 1,6, reorientando por completo sus patas a un lado de su cuerpo", explicó Jayaram,

En un espacio libre, estos insectos, que miden alrededor de 3,7 cm de altura, cuando se desplazan pueden disminuir las dimensiones de su cuerpo hasta un cuarto de centímetro, señala este experto, que dijo haber recurrido a cámaras ultra-rápidas para observarlos.

Hace 25 años ya se había descubierto que estas cucarachas americanas podían correr en dos patas a 1,5 metros (50 veces el largo de su cuerpo) por segundo.

Los científicos observaron igualmente que estos insectos pueden soportar una fuerza equivalente a 900 veces su peso sin sufrir heridas.

Por ello, este robot cuenta con una cáscara de plástico que imita el caparazón y las alas protectoras de las cucarachas, con lo que CRAM puede resistir sobre sus espaldas un peso que supera en 900 veces el suyo.

Hasta el último detalle está inspirado en las cucarachas, y es que Jayaram, que justo acaba de obtener su doctorado en Berkeley, quedó fascinado por estos bichos, que pueden reducir su altura a una quinta parte para colarse por los agujeros.

"Los insectos son los animales más capaces" de sobrevivir, ya que "pueden acceder prácticamente a cualquier lugar, y debemos inspirarnos de ellos para fabricar aparatos que reproduzcan sus facultades", estimó Full.

Las cucarachas son también capaces de multiplicar la fuerza de su mandíbula gracias a una combinación de contracciones de fibras musculares que les permite quebrar materiales duros como la madera, produciendo una presión equivalente a 50 veces su peso, señala un estudio publicado en noviembre último en PLOS ONE.

ROBOT CRAM

El robot CRAM puede introducirse y correr dentro de las grietas incluso cuando está reducido a la mitad de su tamaño. Además puede resistir sobre sus espaldas un peso que supera en 90 veces el suyo.

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