01 febrero 2016

Reconocimiento de huellas dactilares

La biometría se refiere al reconocimiento automático de una persona utilizando ciertas características físicas o de comportamiento. Según Kuchen y Newell, en el artículo publicado el año 2004 con el título “Un modelo para la formación de huellas dactilares”, de manera tradicional las contraseñas y las tarjetas de identificación han sido usadas para moderar el acceso a lugares restringidos. Sin embargo, en estos sistemas la seguridad puede ser fácilmente violada cuando se divulga la contraseña a un usuario no autorizado o cuando un impostor roba la tarjeta. En el artículo de Badler, escrito el año 1991 con el título “Dermatoglifos”, se menciona que las huellas dactilares se forman completamente alrededor de los siete meses de desarrollo del feto y la configuración de los bordes de los dedos no cambia durante la vida del individuo excepto debido a algunos accidentes como raspaduras o cortadas en las yemas. Por lo tanto, la probabilidad de encontrar dos huellas dactilares similares es de uno punto nueve por diez a la menos quince. Marciales y sus colegas, en el artículo publicado el año 2003 con el título “Fusión de los clasificadores de huelas dactilares estadísticos y estructurales”, mencionan que los sistemas biométricos para la identificación de la huella dactilar se encuentran comercialmente disponibles. Ciertamente, las características principales de estos sistemas de huellas dactilares dependen de un sensor específico que determina las características de la imagen: Píxeles por pulgada, área, y gama dinámica, tamaño, costo y durabilidad. En los últimos años, los sistemas automáticos de identificación de huellas dactilares han sido bastante importantes para la identificación relacionada con el reconocimiento de las huellas encontradas en diferentes escenas del crimen en los estados unidos.

Según el autor Juan Vucetich Kovacevich, citado en el libro “Manual de Criminalística” escrito por Montiel el año 1991, la dactiloscopia es la ciencia que se propone identificar a las personas físicamente consideradas por medio de la impresión o reproducción física de los dibujos formados por las crestas papilares en las yemas de los dedos de las manos. Siendo el fin último de la dactiloscopia por lo tanto la identificación e individualización del ser humano por medio de un análisis biométrico, que se realiza en la tercera falange de cada dedo de la mano. Lubian y Arias, en el libro publicado el año 1975 con el título “Dactiloscopia”, menciona que la dactiloscopia se basa en la impresión o reproducción física de los dibujos formados por las crestas papilares de las yemas de los dedos de las manos. El autor Martín de Andrés, en el texto publicado el año 1943 con el título “Identificación. La clasificación de reseñas dactilares en los grandes archivos” dice: La identificación papilar se basa en que los dibujos formados por las crestas digitales, palmares y plantares son perennes, inmutables e infinitamente diversas.

En la tesis de Licenciatura en Investigación Criminal y Forense escrita el año 2013 con el título “Uso de huellas dactilares como método de la identificación en casos de robo”, el investigador Matheu menciona que la perennidad e inmutabilidad del dibujo papilar digital fue demostrada prácticamente por Hershel mediante dos impresiones de su dedo índice derecho tomadas con veintiocho años de intervalo y comprobadas científicamente por el sabio antropólogo inglés Francis Galton, quien llego a precisar que los dibujos digitales se forman en el feto aproximadamente en el sexto mes de vida intrauterina. En función de lo descrito, cabe resaltar que estos aspectos que conforman las crestas papilares como la perennidad, inmutabilidad y la diversidad son la base fundamental por medio de la cual se considera a la dactiloscopia como uno de los métodos más fiables y seguros. En la superficie anterior de la tercera falange o falangeta, las crestas papilares adoptan sistemas morfológicos determinados, formando dibujos muy variados y complicados, pero fáciles de ser agrupados y diferenciados para ser debidamente clasificados. Es pues, “la tercera falange o falangeta la que imprime el dactilograma, o deja huella latente al hacer contacto con los objetos. Esta región llamada “región del dactilograma”, por consiguiente es el fundamento central de la dactiloscopia”.

Matheu, en la tesis citada, continúa mencionando que toda ciencia, todo procedimiento o técnica debe de estar fundamentada en principios que la hagan confiable para su aplicación a un caso concreto, pues esto es lo que le reviste de confiabilidad y certeza al momento de su aplicación. Los pilares fundamentales o propiedades imprescindibles que debe contener cada huella dactilar, y que si alguno de ellos no se cumpliera, perdería el valor de efectividad y fundamento al momento de realizar una investigación, son: (1) Inmutabilidad. Los dibujos formados por las crestas y surcos papilares congénitos en el tejido epidérmico de los pulpejos de los dígitos, palmas y plantas, permanecen inalterables durante todo el transcurso de la vida asociada a las personas, no siendo modificados en forma permanente por causas voluntarias o involuntarias. (2) Perennidad. Estos dibujos, conformados entre el cuarto y el sexto mes de vida intrauterina, aseguran el derecho a la identidad desde los albores de la gestión más allá de la muerte. La positiva identificación del recién nacido une en forma perdurable al nuevo ser con su madre, evitando de esta manera sustituciones por causas dolosas o culposas o la comisión impune de delitos graves como el infanticidio o el abandono. A partir de esta identificación, esos dibujos papilares lo acompañarán indisolublemente durante el transcurso de la vida y se mantendrán aún después de la muerte, hasta la putrefacción o disgregación cadavérica. (3) Variedad o diversiformes. La variedad, cantidad, tamaños, conformaciones, direcciones, ubicaciones y situaciones que adoptan las crestas y surcos papilares en la epidermis de los pulpejos de los dígitos y en las caras palmares y plantares, es tan profusa que no existen dos impresiones que posean el mismo dibujo papilar. Tanto es así que no se han presentado dos dibujos iguales entre ascendientes o descendientes directos, ni en hermanos gemelos univitelinos, ni aún en dos dígitos de una misma persona. Cada uno de ellos, al igual que las palmas y plantas, posee dibujos con características de únicos e irrepetibles. Como estas presentan dos cúspides, cada una de ellas producirá bifurcaciones que conformarán líneas nuevas produciendo gran diversidad de diseños.

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