19 octubre 2015

Un programa que interpreta los movimientos corporales de una persona y los completa si es necesario


¿Qué pasaría si un programa pudiera devolver un coche a la calzada si el conductor se saliese de la pista por error? ¿O guiar a una prótesis para ayudar a un tembloroso paciente de un derrame cerebral a levantar suavemente una taza?



Un equipo de bioingenieros han desarrollado un algoritmo que puede “ver” nuestras intenciones mientras llevamos a cabo una acción ordinaria como coger una taza o conducir en línea recta por una carretera, incluso si dicha acción es interrumpida.



En una primera prueba de este concepto, el equipo de Justin Horowitz, de la Universidad de Illinois en Chicago, Estados Unidos, analizó el movimiento de sujetos de estudio mientras estos alcanzaban un objeto en una mesa virtual, pero veían a sus manos empujadas en la dirección incorrecta. Horowitz logró desarrollar un algoritmo matemático avanzado que analizaba la acción y estimaba la intención del sujeto, incluso cuando había una perturbación y no la acababa.



El algoritmo puede predecir la forma en que queremos movernos, según nuestras intenciones. Un sistema de inteligencia artificial en el automóvil utilizaría el algoritmo para mantener su trayectoria lo más acorde posible con lo que el conductor quería.



Una computadora puede estar equipado con sensores extra que no posee un humano, y procesar información en un tiempo más corto que el requerido por un humano para reaccionar. Si el coche puede suponer hacia dónde quiere ir la persona, puede conducir hacia allí por sí mismo. Pero debe conocer qué movimientos del volante representan la intención de la persona ante circunstancias reales, y cuáles son respuestas ante un entorno que ya ha cambiado.



Para un paciente que ha sufrido un derrame cerebral, una prótesis “inteligente” debe ser capaz de interpretar lo que pretende hacer la persona incluso si el propio cuerpo de ella corrompe sus acciones . El algoritmo podría posibilitar que un dispositivo distinga la intención de la persona y la ayude a completar la tarea de forma suave y coherente.



Los primeros resultados de esta línea de investigación y desarrollo se han hecho públicos a través de la revista académica PLoS ONE. La referencia del trabajo es la siguiente: Horowitz J, Patton J (2015) I Meant to Do That: Determining the Intentions of Action in the Face of Disturbances. PLoS ONE 10(9): e0137289. doi:10.1371/journal.pone.0137289

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