31 agosto 2015

Buddy’, el robot de compañía low-cost

Con un poco más de medio metro de altura y unos ojos dignos de cualquier dibujo japonés aparece un nuevo personaje en el mundo de la robótica: Buddy. Este robot de formas amables y redondeadas es la primera creación de la start-up francesa Blue Frog Robotics que ha puesto sus esperanzas en que Buddy se convierta en el primer robot de compañía asequible para el gran público, ya que costará 499 dólares en su versión más simple. La compañía francesa lleva recaudados más de cuatro veces lo inicialmente demandado a través de su campaña de crowdfunding, en donde más de 700 futuros usuarios ya han podido adquirir su copia. Esta exitosa campaña ha vuelto a despertar la atención sobrelas posibilidades de la robótica doméstica y familiar; un mercado que, según recientes estudios, crecerá un 17% entre 2015 y 2019 (siete veces más rápido que el ya maduro mercado de robots industriales).

El robot propuesto por la compañía francesa está pensado no sólo para llevarte la agenda y recordarte las tareas importantes (tal cual lo haría SIRI, el ayudante del iPhone), sino también para intentar convertirse en el asistente de cualquier familia moderna (contesta llamadas telefónicas, lee mensajes de correo o monitoriza la electricidad consumida por los electrodomésticos de la casa).

Según las expectativas de sus creadores, Buddy podría utilizarse también como guardián del hogar, ya que su modo de vigilancia le permite alertar cuando algo inusual sucede dentro de casa. Según su video promocional, la posibilidad de ver y escuchar a través de sus cámaras y micrófonos integrados, permite a los dueños del robot comprobar el estado de su hogar desde cualquier punto con conexión a la red. Esta función denominada ¨telepresencia¨parece ser de especial importancia para los creadores del robot, que piensan en Buddy como una herramienta para que gente de avanzada edad pueda acceder a tecnología de comunicación como Skype o FaceTime de una manera más natural y simple.

El mercado de la robótica doméstica y familiar, según recientes estudios, crecerá un 17% entre 2015 y 2019.

Buddy dispone de una tablet en su parte superior (cabeza), donde además de procesar las señales provenientes de sus sensores puede mostar varios tipos de expresiones faciales distintas.

Los creadores de Buddy vaticinan una gran aceptación de su robot, no sólo por los usuarios finales (que esperan sus primeras unidades para mediados de 2016), sino por parte de la comunidad de desarrolladores que empieza a ver las posibilidades de crear aplicaciones y software especializado para esta nueva plataforma.



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