05 diciembre 2010

CELULARES ROBADOS TODAVÍA SE VENDEN EN LA 16 DE JULIO

“Algunos roban y vienen a vender aquí y otros, que tienen sus tiendas, compran a los que roban aquí (en El Alto) o en la ciudad (La Paz)”, cuenta un joven que ofrece equipos de sonido, cerca de las vitrinas donde se exhiben celulares.

Otro muchacho que atiende una vitrina cuenta que le llegan celulares desde La Paz. “Traen dos o tres a la semana, depende si han conseguido o no, y si están muy viejos, los técnicos les cambian todo”, dice.

Fuentes de la fuerza anticrimen de El Alto confirmaron que en esa vía se venden móviles robados. “Es muy delicado ir por ahí, los que venden nos hacen muchos problemas, porque sabemos de la dudosa procedencia”, contaron.

Otra fuente policial señaló que es un serio problema que se tiene que atender desde la Alcaldía y la Policía. “Hay que establecer normas para controlar esta actividad irregular”, dijo.

Mario Abel N.M., alias El Madonas, es conocido en el sector como el “jefe” de los vendedores de teléfonos móviles, robados o no. Él se encarga de cobrar de 10 a 50 bolivianos a las personas que venden celulares, sean robados o no.

“¿Dónde está El Madonas?”, consulta un hombre a un joven que vende celulares en un kiosko. “Está cobrando más allá, ya va a regresar en un ratito”, le responde.

EL JEFE. Información que llegó a La Razón de fuentes policiales indica que El Madonas fue candidato a concejal por Unidad Nacional (UN) por el Distrito 6 de El Alto en las elecciones municipales del 2010. Este medio confirmó ese dato al encontrar un afiche político, con su fotografía y nombre, en la tienda de celulares y accesorios que posee en la avenida Panorámica.
Según las fuentes policiales, parte del dinero que cobra El Madonas va directamente a jefes policiales de la Estación Policial 5 con el objetivo de que en el sector no haya control policial y que Mario Abel N.M. tenga protección.

La Razón habló por teléfono con el sindicado y éste negó las denuncias en su contra. “Todo eso es mentira. Hay celulares, pero sobre todo es servicio técnico (en la vía)”, dijo.

El domingo 28 de noviembre, este medio visitó la feria 16 de Julio. Ese día, El Madonas caminaba con una polera amarilla y con un sombrero de cawboy seguido por un policía de bajo rango que vestía uniforme.

“Llévese celulares, hay nuevitos y usados. Le vamos a rebajar”, dice Pablo, un adolescente que no pasa de los 16 años. El periodista de este medio se acerca y pregunta el precio del móvil, un LG. “Hasta Bs 150 te puedo dar. Es casi nuevo y hemos cambiado la carcaza”, informa el vendedor.

Cuando se le pregunta si fue robado, el joven baja la mirada y responde con un hilo de voz: “pero yo no lo he robado, a mí me han dado para que venda y me quede con 50 pesos”.

En la vía, jóvenes y adolescentes que no tienen vitrinas ni tiendas se acomodan donde pueden y extienden las manos con dos o tres celulares a la vista. Ellos visten sudaderas anchas con capuchas, usan gafas oscuras y otros se ponen una gorra.

Tanto los kioskos como las tiendas tienen sombrillas, carteles y otros distintivos de empresas de telefonía móvil y exhiben en sus vitrinas decenas de celulares viejos y nuevos.

Un hombre, de unos 40 años, se acerca a un kiosko y pregunta si le pueden cambiar el display (pantalla) de su celular Nokia. Tras revisarlo, el vendedor le respondió: “Esto ya está mal, mejor es que te compres uno nuevo. Éste te puedo ofrecer, recién lo trajeron y está casi nuevo”, dice.

La Razón estuvo desde las 8.00 hasta las 13.00 en la avenida Panorámica de El Alto. Recorrió unas cinco veces la vía y en todo ese tiempo no observó presencia policial.

El comandante interino de la Estación Policial 5, coronel Jorge Pérez, informó que efectivos realizan todos los días patrullajes en esa zona. “Recorremos la feria, porque sabemos que hay delincuentes. En el sector de las rieles y de vehículos hay policías”.

Sin embargo, reconoció que no hay policías que controlen la avenida Panorámica. “Vamos a tomar en cuenta su información para futuras acciones en ese lugar”, aseveró.

“En ese lugar debería estar un grupo (policial) de 7.00 a 12.00. Temo que han tenido algún percance, siempre sucede algo que tiene que ser urgente y prioritario”, justificó Pérez.

¿Por qué El Madonas contaba con protección policial? Según las fuentes policiales, su guardaespaldas es designado desde la Estación Policial 5 para dejar que él realice los cobros y permitir la venta de celulares.

“Cuando un policía designado de otra unidad se acerca para controlar si son celulares robados o si ven realizar cobros ilegales, el que protege a El Madonas le ordena que no lo moleste por órdenes de la Estación Policial 5”, contó la fuente policial.

Pérez aseguró no tener datos sobre Mario Abel N.M. “Primera vez que escucho de él”. Sobre el agente que lo acompaña y que pertenecería a la Estación Policial 5, el oficial mostró su extrañeza. “No, no tenemos ninguna información”.

A su vez, Mario Abel N.M. negó estar acompañado siempre de un policía. “No, eso es mentira. Disculpe, yo no puedo hablar por teléfono”, dijo y colgó. La Razón ingresó a su tienda. En las paredes, además de los afiches, aparece su foto en un folleto en el que se lo presenta como director de la radio La Súper Estación Gremial.

Mientras tanto afuera, Jorge, un vendedor ambulante, ofrece el mejor celular Sony Ericcson. “Llévese, le aseguro que éste no es robado”, dice.

El poder de El madonas en la feria
Cuando La Razón recorría la feria 16 de Julio, Richard P., un joven de 19 años, caminaba con lágrimas en los ojos. Al encontrarse con un amigo le contó que tres personas le habían engañado en un juego de apuestas y le quitaron su celular y Bs 150. El amigo le respondió: “Calmate, buscalo a El Madonas, más allá es su tienda. Él los conoce y seguro les va a ordenar que te lo devuelvan”. El joven se retiró.

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