01 marzo 2009

Casi siete de 10 Pymes bolivianas usan Internet

Un 68 por ciento de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) bolivianas que se dedican a exportar ha decidido reemplazar otros medios de comunicación por Internet para realizar negocios, indica el estudio “Internet y las nuevas tecnologías como herramientas para las Pymes Exportadoras” efectuado por la consultora internacional RGX en asociación con DHL Express y SAP.

La investigación, desarrollada en 2008, señala que el 61 por ciento de las Pymes latinoamericanas entrevistadas indicó que Internet se ha convertido en una herramienta imprescindible para su actividad. Bolivia se encuentra por encima de la media latinoamericana.

RGX señala que alguno de los datos relevantes obtenidos es que tres de cada 10 Pymes exportadoras accede a la red mediante otros dispositivos alternativos al clásico ordenador (por ejemplo, teléfonos celulares). En Bolivia la proporción es de 35 por ciento.

Adicionalmente, señala la consultora, casi siete de cada 10 empresas exportadoras bolivianas han manifestado utilizar Internet en sus procesos de transporte y logística de exportación, contra un 47 por ciento del total de entrevistados a nivel regional.

Sin embargo, en contraste, un 23 por ciento utiliza la red para efectuar pagos en línea a sus proveedores, contra un 45 por ciento de promedio latino.

Diego Frediani, director general de RGX, dice que “conocer la realidad sobre el uso de la tecnología para la exportación por parte de las Pymes, permite sugerir la corrección de errores, hacer mayor hincapié en los aciertos y proyectar un mejor y mayor crecimiento del comercio exterior dentro de este sector de empresas sobre bases sólidas”.

Opción

Día a día crecen las numerosas formas de interactuar en línea y hacer negocios electrónicos en Bolivia.

De acuerdo a datos del Centro de Promoción Bolivia (Ceprobol), las transacciones a través de la red son la forma actual de competir en el mercado externo generando nuevas oportunidades de negocio y canales de comercialización para la empresa.

Ceprobol, con apoyo del International Institute for Communication and Development (IICD), posee una Plataforma de Comercio Electrónico: www.etradebolivia.com.

Datos sobre el estudio regional

El estudio de mercado realizado por RGX fue hecho a través de entrevistas de campo, tomando como muestra un total de 691 Pymes exportadoras latinoamericanas entrevistadas. De ese total, 31 empresas son bolivianas.

La investigación incluyó Pymes de diferentes ramas de actividad, particularmente de producciones representativas de la exportación nacional de cada país.

Se utilizaron diversas técnicas de muestreo, incluyendo empresas cuyos montos exportados en 2007 fuesen menores a 4.000.000 de dólares y que hubiesen realizado, como mínimo, cuatro embarques.

Aún hay limitaciones

La investigación efectuada en Latinoamérica revela que aunque hay apertura a Internet, aún existen limitaciones. Del total de empresas encuestadas, por ejemplo, sólo el 11 por ciento dispone de un sistema completo de venta en línea (en el que la transacción puede completarse y pagarse 100 por ciento online).

Por otra parte, tres de cada 10 sitios son básicamente institucionales, es decir, que sólo muestran información acerca de la empresa y sus productos, sin tener una interacción de compra-venta con sus clientes y proveedores. El estudio también evidenció que dos de cada 10 Pymes utilizan otros sitios web para vender sus productos.

Casi el 50 por ciento de las Pymes utilizan Internet como una herramienta de apoyo para sus procesos de transporte.

Ventana

“Las teorías importadas vs sabidurías populares”

Cuántos de nosotros hemos disfrutado y degustado en varias oportunidades de las recetas de la abuela que tienen tradición familiar o son de fechas y acontecimientos especiales. Muchas de ellas pasan de generación en generación y tienen un alto grado de riqueza popular pues conservan nuestras tradiciones, respondiendo a nuestras necesidades incluso de identificación.

Contrario a esto, todos los días somos bombardeados por recetas especializadas, con métodos prácticos, sofisticados y que tienen pasos para su aplicación.

Este ejemplo real lo podemos trasladar a la cantidad de información, teorías y estudios que llegan a nosotros en cantidades de otros lugares, “teorías importadas”, que en la mayoría de los casos no responden a nuestra realidad y carecen de practicidad.

Pero lo paradójico es que estas teorías tienen categoría de ciencia, dejando de lado las sabidurías populares (saber local) que no están escritos en los libros y que han ido pasando de boca en boca por generaciones, facilitando la vida de nuestros antepasados.

Las culturas incaicas o quechuas, por mencionar algunas que estuvieron presentes en América latina, contaban con innumerables conocimientos en todas las áreas (medicina natural, ingeniería, arquitectura, derecho, etc.) que en la actualidad están perdiéndose pues no hemos podido rescatarlas o oficializarlas en los canales adecuados.

¿Qué podemos hacer con esta realidad? La respuesta está relacionada a una revalorización de nuestra riqueza popular, generando los mecanismos ambientales para que podamos mejorar nuestro saber, sintiéndonos orgullosos de lo que por miles de años hemos sabido hacer, mejorarlo con lo que nos llega de afuera y generar un conocimiento mayor.

Alguien dijo alguna vez que la riqueza del conocimiento está en que sea transmitida, oportunamente y de la forma correcta porque logrando esto creceremos un poco más.

Olvidémonos de los enlatados que vienen de afuera y preocupémonos de rescatar nuestra sabiduría popular defendiéndola para ser más sabios. Debemos estar orgullosos de nuestras raíces pues eso nos hará gigantes entre los grandes.

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